viernes, 17 de agosto de 2018

Volunteering as an opportunity


Desde el comienzo de este viaje sabíamos que nos aguardarían nuevas experiencias y aprendizajes.

Quizás el primer día fue el más caótico. En primer lugar, a una de las integrantes de nuestro grupo se le olvidó el DNI, por lo que dispusimos de menos tiempo para pasar el control. Asimismo, tuvimos que estar cinco interminables horas a la espera del próximo vuelo, el cual llegó con retraso, por lo que perdimos el autobús que nos aguardaba en Cracovia. Debido a este inconveniente tuvimos que contactar con nuestro querido organizador polaco, al cual bautizamos como “Bartolo”, ya que su nombre era un poco complicado de pronunciar, convirtiéndose esto en una anécdota del viaje para recordar.


Foto 1: Espera en el aeropuerto

Una vez instalados, en los días siguientes conocimos al resto de compañeros procedentes de Polonia, Rumania y Hungría, con los que realizamos varios juegos, actividades y talleres dirigidos a conocernos mejor, a tratar el tema que nos ocupaba en este intercambio, el voluntariado, del cual hemos adquirido muchos conocimientos como las ventajas y desventajas y tipos de voluntariado, así como las experiencias vividas de nuestros compañeros. También es de destacar el progreso y perfeccionamiento adquirido en inglés a través de las actividades mencionadas.

Foto 2: Actividades y talleres


 Hicimos varias salidas, dos veces fuimos al centro de Zakopane, y una de ellas tuvimos que hacer la típica actividad de entrevistar a las personas del
pueblo, y, posteriormente, dispusimos de tiempo para visitar los encantos de la ciudad, y subir en folicular al monte Gubalowka, con unas vistas impresionantes. Otra de las salidas tuvo lugar el último día, y el destino fue Moskie Oko, uno de los cinco lagos más bonitos del mundo. Para llegar hasta allí tuvimos que recorrer 9km a la ida, por lo que andamos un total de 18km y, aunque estábamos muy cansados, mereció la pena, el paisaje era increíble.













Foto 3: Monte Gubalowka

 Foto 4: Lago Moskie Oko

 Por otra parte, también es de resaltar las noches temáticas, en las que cada día era responsabilidad de un grupo presentar su país, cultura y gastronomía a través de vídeos, powers, juegos, bailes típicos, cata de comida, etc. Se trata de una de las actividades organizadas dentro del recinto que más disfrutamos, ya que además de enriquecernos culturalmente, tuvimos la oportunidad de conocernos mejor y crear un clima muy agradable, donde acabaron primando el buen rollo y las fiestas.

Foto 5: Noche polaca
 
 En definitiva, este intercambio cultural ha sido una experiencia muy gratificante para todos, la cual la volveríamos a repetir indudablemente. 


Foto 6: Excursión alrededores 

Foto 7: Excursión alrededores














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