miércoles, 29 de agosto de 2018

B!OK-Bio Active Youth

El proyecto realizado en Portugal llamado “Be Ok” fue una experiencia increíble y que el grupo español nunca olvidará. En ella pudimos conocer a gente de otros lugares y aprendimos muchas cosas como aspectos interesantes de los demás países, sus tradiciones o estilos de vida...Además de poder mostrar aspectos de nuestro país.

En este tipo de proyectos aprendemos también muchas cosas personales y que día a día nos pueden ser muy útiles, ser más independientes, mejorar la comunicación. Digamos, que de alguna forma nos sirvió para encontrarnos a nosotras mismas. Por otra parte, las actividades que realizamos iban totalmente ligadas a la temática del proyecto. Fue muy divertido, ya que en ningún momento se nos hizo pesado. En nuestro caso, el tema principal que tratamos fue el estilo de vida saludable. Realizamos actividades físicas como el crossfit, kayak o paddling, reflexiones sobre qué es sano y lo que no tanto, malos hábitos, procesados, visitamos granjas orgánicas y diferentes lugares a la misma vez que aprendíamos más sobre la cultura del país en el que nos encontrábamos, Portugal, y descubrimos un poco más de los rincones de Óbidos. Es increíble cómo en tan solo una semana puedes forjar relaciones tan sinceras con personas con culturas y estilos de vidas tan diferentes, y cómo mediante un idioma como es el inglés, todos conseguimos comunicarnos sin ningún problema, mientras que lo íbamos practicando, para mejorar poco a poco. 


Además de haber aprendido sobre cómo llevar un estilo de vida saludable y la importancia de ello, el proyecto se centró en otro tema, concretamente en cómo poder reducir la contaminación. Para ello asistimos a una charla muy interesante que tenía el objetivo de hacernos conscientes del grave problema al que nos estamos enfrentando y de la necesidad de cambiar los hábitos de la sociedad para reducir el consumo, reciclar y reutilizar todo aquello que podamos. Acciones como utilizar bolsas de tela en lugar de las de plástico, vasos reutilizables o incluso cepillos de bambú… todo ello contribuye a que podamos parar el cambio climático. Es por esto que en el proyecto en todo momento intentaban que en las actividades y comidas no se utilizase nada de plástico, demostrando que es posible evitarlo.





Finalmente todos los participantes recibimos como regalo una mochila de tela, un botellín para llevar agua y no tener que comprar botellas de plástico y un cepillo de dientes de bambú.


Nuestra llegada al Valle supuso un duro viaje repleto de anécdotas que nos ayudaron a reforzar nuestra amistad y tener muchas historias que contar.


Como parte del intercambio nos pidieron mostrar lo aprendido así que en un día caluroso de julio y después de una semana de acabar, nos reunimos en Coín para comprobar si es posible utilizar bolsas de tela para las frutas y verduras y descubrimos que así era, además de compartir información sobre Erasmus +. 

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