lunes, 18 de junio de 2018

PBS YOUR CULTURE

Ya ha llegado el 21 de mayo y tenemos la maleta llena de ilusión.
Ponemos rumbo a Italia.


No sabíamos muy bien a qué atenernos, pues era nuestro primer intercambio. Tampoco sabíamos cómo llegar a Recoaro Terme, un pueblo del norte de Italia. Si nunca has ido a Italia ten cuidado, porque los medios de transporte no están muy bien señalizados (y tampoco son los más puntuales). ¡Nosotras casi acabamos en Munich! 

La temática del “treminar” exchange (una mezcla entre un Seminar y un Training course) era sobre la inmigración, los refugiados y la xenofobia. Gracias a esto, hemos podido conocer la situación de cada país participante (Croacia, Rumanía, Polonia, Grecia, Alemania, Portugal, Hungría y España) y conocer en primera persona la historia de cinco chicos de África que vinieron buscando una vida mejor en Italia. 



Ha sido muy enriquecedor trabajar con gente de distintos países con las que no compartíamos ni ideas ni opiniones. 



Nuestra rutina era un no parar; las 9 y media de la mañana empezábamos con “Morning news” con una pareja de otro país y teníamos que escribir por qué fue bueno para ti estar aquí ayer, un momento aha! (Sorprendente) y cómo lo utilizarás en tu vida personal y profesional. Así teníamos un diario personal de todo lo que habíamos ido aprendiendo. 
Luego teníamos una serie de actividades, una de ellas fue presentar la organización que nos enviaba. Aquí tenéis nuestro trabajo 😀

Tuvimos una tarde libre que aprovechamos para hacer turismo en Vicenza.


Sin duda, lo más divertido fue subir a las montañas. 


No podemos terminar este artículo sin mencionar a nuestros monitores. Fue un placer compartir con ellos está experiencia tan bonita, hemos aprendido mucho y nos hemos reído aún más. Gracias, Endre y Mara. Y también gracias a las voluntarias Magda y Tetiana por su paciencia y ayuda. Y por descubrirnos el único bar del pueblo. 


Sin duda volveríamos a repetir la experiencia.


viernes, 15 de junio de 2018

Englishman in Youth Work


¡¿VAS A IR SOL@?!

Esa pregunta sale casi instantánea cuando le dices a tu familia y amigos que te ha seleccionado El GDR para realizar un Erasmus+. Ya habíamos ido anteriormente a intercambios, no éramos novatas, pero el sabor de la emoción y el miedo nunca se disipa siempre surge alguna duda momentánea “¿quién será mi compañer@?” “¿Llegaré al destino sin perderme?” “¿merecerá la pena?”. Esa ilusión y miedo es algo que debes equilibrar, o decidir qué pesará más. Nosotras decidimos que pesaría más nuestra ilusión, las ganas por aprender y por descubrir, desde echar la inscripción a este viaje, hasta subirnos en un avión con una desconocida, en el que las dos coincidimos que esa desconocida sería posteriormente una compañera de viaje y de anécdotas, una amiga, un pilar.
Nuestra experiencia comenzó antes del viaje; búsqueda de vuelos, audios interminables de cómo podíamos organizarnos respecto comida, qué llevar y qué necesitábamos; hasta comparando quién estaba más nerviosa de las dos.     Pero como hemos dicho, la emoción fue mayor, mucho mayor, y allí estábamos, embarcándonos a nuestra propia aventura, tanto individual como de grupo que formamos.
Nuestro destino, Cracovia, llegamos un día antes del día de quedada, y nada más llegar descubrimos que tanto frío como creíamos que hacía, nos sobraban una media de 2 kg de ropa. La calle donde se encontraba nuestro hotel o no sabían dónde estaba o modificaban el nombre de la misma mínimo ocho veces. Pero finalmente conseguimos llegar. Y a pesar de ser un tercero sin ascensor hicimos un buen equipo de subir por turnos nuestros pedazos de maletones de “pa’ por si”.

El día del encuentro, fue tímido al inicio, teníamos un punto de quedada y hora, y poco a poco iban sumándose los participantes de los diferentes países del proyecto. Pero rápidamente pasó de un “¿qué tal el viaje?” A qué expectativas teníamos del viaje, hablar de nuestros países y finalmente a hablar de nosotros mismos. Pronto descubrimos que a pesar de los países y culturas diferentes, teníamos más en común de lo que creíamos.
El proyecto, llamado “Englishman in Youth Work”, tenía como intención enseñarnos no solo a cómo crear un proyecto como los que realizábamos en nuestros intercambios, sino a saber desenvolvernos y a perder el miedo y la timidez.
-Nos impartieron clases de inglés y expresiones junto con actividades dinámicas para ponerlo en práctica para unirnos más como grupo mediante risas.
-Clases de edición de vídeo para desarrollar nuestra faceta más creativa.
-Y cómo no, no faltaron las actividades sobre nuestros países y culturas al igual de cómo desarrollar nuestra identidad como grupo, porque ante todo querían fomentar que nosotros éramos nuestra propia entidad, una pequeña familia. Que podemos asegurar, no fue preciso forzarlo.

Fueron transcurriendo los días, y esos desconocidos/as, al igual que ocurrió entre nosotras, ya no eran ellos, sino nosotros. Consiguieron lo que pretendían, aunque el tiempo fue breve (siempre se hace breve) crecimos personal y profesionalmente, formamos nuestro grupo, nuestra pequeña familia. Pero como toda buena experiencia, al igual que un inicio tiene final. Siempre las despedidas se hacen amargas, pero también se llenan de promesas, promesas de un nuevo encuentro, de no perder el contacto y por supuesto de tener reservado pequeño huequito en tu corazón para este grupo.
Así que a la pregunta, “¿vas tú sol@?” aunque tengas ese cosquilleo en el estómago responde siempre: No, sol@ nunca.



Hola :) Para empezar esta semana queremos compartir con vosotr@s los momentos inolvidables del intercambio en Polonia Englishman in Youth Work y la historia interesante y aventurera de nuestras participantes. Esperamos que os inspire mucho!:)

martes, 5 de junio de 2018

TC ITALIA TOGETHER




EXPERIENCIA EN ITALIA



TRAINING COURSE

"TOGETHER, DIVERSE, OUTDOOR"




Tramonti (Amalfi coast), Italia
Del 10 al 17 de Mayo, 2018 


Participantes: Sara Franco Criado y Marina Macías Álvarez



         Llega el ansiado 10 de mayo: ¡Italia y nuestro enriquecedor trainer course nos esperan!


        Con nuestras mochilas de aventureras cargadas de ganas, curiosidad y un poco de miedo por la incertidumbre de qué iba a ser de nosotras esa semana, llegamos a la localidad de Tramonti. Esta se encuentra en la provincia de Salerno, forma parte de la preciosa Costa Amalfitana y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco… ¡Imagina los maravillosos paisajes naturales que puedes disfrutar allí!




      El temor anteriormente mencionado se esfuma cuando conocemos a nuestros monitores y compañeros que, como nosotras, han hecho un largo camino desde sus países para llegar a este destino; todos tan entusiasmados y con tantísimas ganas de aprender y de aportar sus conocimientos y experiencias que solo existe la posibilidad de crecer como personas.

       El curso, cuyo principal objetivo era crear y desarrollar técnicas de educación no formal relacionadas con la diversidad y la inclusión al aire libre, comenzó en un monasterio de dicha localidad, el cual también utilizamos como residencia.




           Desde el primer día comenzamos a trabajar en equipo sobre esta cuestión en un ámbito teórico, para acabar llevándola a su culminación mediante su puesta en práctica durante varios días en la montaña.
       
        Para hacer posible esto último, todos los miembros de este proyecto volvimos a colgarnos nuestras mochilas, nuevamente repletas de grandes expectativas, motivación y esta vez también con tiendas de campaña, y comenzamos nuestro camino dirección al convento San Nicola, que se encuentra en lo alto de una montaña en la localidad de Minori.




           En los días que pasamos allí, nos conocimos mejor a nosotros mismos y a los demás, ya que entrenamos nuestra capacidad de cooperación, la solidaridad y la empatía, algo que se vio incrementado debido a la inexistencia de electricidad o ciertas comodidades, factor que nos permitió centrarnos más en lo realmente importante.



            Tuvimos numerosas oportunidades de explorar, observar y tratar de comprender la diversidad y la inclusión que se hallan en la madre naturaleza, para después reflexionar sobre los paralelismos existentes entre esta y la sociedad en la que vivimos.

              Reunidos en grupos, a los que llamábamos familias, creamos talleres y actividades para que los demás compañeros pudiesen trabajar, aprender y divertirse con ellos, tratando de poner a prueba nuestras técnicas de educación no formal para poder valorarlas.



               Al volver a Tramonti para exprimir nuestros dos últimos días, seguimos con la vista puesta en lo vivido para llevar a cabo conclusiones, valoraciones y retroalimentaciones.

            También tuvimos la suerte de visitar la asociación italiana ACARBIO, encargada de este proyecto. Allí, además de disfrutar de las famosas pizzas italianas, fuimos testigos de lo que es capaz de conseguir la constancia, el esfuerzo y el amor por la naturaleza.

                 En general, ha sido un curso intenso donde cada persona ha dado lo mejor de sí, desde los entregados monitores y administradores, pasando por cada participante lleno de ilusión e incluso nuestra mascota esos días, el gran perro Fiasco.





                  En nuestra mente quedan maravillosos recuerdos de los momentos vividos, todos los coffe breaks organizados por cada país, las risas en cada dinámica, la sensación de que estamos creciendo y abriendo nuestra mente, las noches sentados alrededor de la hoguera cantando al compás de la guitarra, los atardeceres, las bonitas sorpresas que te llevas al conocer a personas con diferentes culturas, cada mirada de satisfacción y orgulloso tras un gran trabajo…


                   Para finalizar, somos conscientes de que todo lo bueno es mejor cuando es compartido y, es por ello, que queremos transmitir nuestras experiencias y aprendizaje a otras personas para que despierten su curiosidad, se atrevan y abran sus horizontes.