martes, 23 de junio de 2015

Intercambio Working PRO Environment. Hacer EUROPA más VERDE

Intercambio Working PRO Environment. Hacer EUROPA más VERDE. Estefanía Martín, Juan Gómez y Marisa González, Luxemburgo, del 22 al 30 de mayo de 2015

Un resumen de nuestro Viaje

Desde el aeropuerto bien temprano, hasta llegar al pueblo que nos dirigíamos, Dudelange, tuvimos que recorrer un largo camino. Acompañados de una gran líder, menos mal que no nos perdimos. Después de varios trenes, hicimos parada en Luxemburgo y más tarde continuamos el camino. Cuando llegamos al pueblo, tuvimos que subir a lo más alto para hallar nuestro albergue, un campamento scout rodeado de naturaleza. Allí, junto a gente de Italia, Rumanía, Estonia, Polonia, Luxemburgo y Montenegro, pasamos unos días geniales. En el proyecto, working- pro- environment, pudimos ver el panorama económico de Luxemburgo. Visitamos los negocios del pueblo para ver qué predomina y cómo funcionan. Pudimos descubrir un poco más de nosotros, a través de un test que definía nuestras cualidades más pronunciadas. Realizamos grupos de trabajo para idear un proyecto en el que vender una idea innovadora, siempre cuidadosa y respetuosa con el medio ambiente. Hubo proyectos de todo tipo, desde realizar casas con botellas de plástico, crear una granja escuela, hacer un cine que funcione a través de placas solares, etc. Realizamos talleres curiosos para trabajar nuestra creatividad: poder formar la torre más alta con esponjitas, espaguetis y celo, o poder vender un huevo como un producto novedoso y diferente. Visitamos Luxemburgo y una plantación de residuos donde reciclan y venden cosas de segunda mano. Y además, una experi encia increíble fue disfrutar tocando el Djembe acompañados por un hombre africano, todos en círculo cantando al ritmo de este instrumento.
Con respecto al lugar y la gente, fueron lo mejor. Sin duda, desde el primer momento todos fuimos una piña. Nos conocimos un poco más a nivel culinario en la cena intercultural. Todos compartimos un poco de nuestra cocina con los demás. También, en las noches culturales, pudimos conocer un poco más de cada país. Y además, por las noches siempre compartíamos bailes, juegos e historias. Hasta un día hicimos una hoguera, fue un momento muy especial. Y como momento particular podemos destacar el salir a disfrutar del pueblo y que te pongan la macarena en un pub y que todo el mundo lo baile, eso sin duda es emocionante. Finalmente, como dato curioso, sobre todo las chicas de Rumanía sabían español por las telenovelas, era súper  gracioso.
Gracias por esta experiencia inolvidable, sin duda, haces amigos, tienes ganas de conocer más rincones del mundo, viajar y seguir creciendo como persona.
¡Repetiría sin dudarlo!
 Por: Estefania Martín


Breve comparación con otra movilidad.

Esta movilidad, a diferencia de la primera que tuve a principios del mes, fue totalmente distinta ya que en Grecia realice un training course y en Luxemburgo un exchange. Sin embargo, ambas fueron muy satisfactorias por el simple hecho de que te relacionas con personas de otros países y si eres un poco sociable haces muchos amigos.
En un principio, si tuviera que elegir entre uno de los dos tipos sin ninguna duda hubiese elegido el training course ya que es más instructivo. Sin embargo tras haber vivido estas dos experiencias en el mes de mayo uno se pone en duda ya que ambas son experiencias muy bonitas y satisfactorias, aunque totalmente distintas. Así que dicha elección creo que se debe basar en el estado de ánimo de cada persona.
Vuelvo a animar a que se decanten por este tipo de aventuras y a decirles que si no tienen ni idea de inglés que este es su proyecto pero si tienen una base y quieren formarse un poco que se decanten por un training course. Aunque si pueden que realicen ambos ya que de ambos sacarán cosas positivas.
Por: Juan Gómez


Conclusión

Cada experiencia que te hace salir de tu rutina resulta, a la vez que temerosa, muy gratificante y enriquecedora.  Cada vez que pones un pie fuera del nido te das cuenta de la gran cantidad de experiencias y personas maravillosas que están tan cerca y a la vez tan lejos  de ti.
Sin duda este ha sido un viaje que quedará para el resto de nuestras  vidas en la memoria de cada uno de nosotros. En el no solo hemos aprendido aspectos económicos (que era de lo que trataba), también hemos aprendido: a sentirnos como en  familia cuando apenas nos conocíamos  de un par de reuniones, a gritar de felicidad cuando por fin llegamos a nuestro  destino, a reír hasta llorar cuando cada uno contaba sus anécdotas por el mundo, a ser más paciente…  que la tortilla de patatas solo sale tortilla es España… fuera sale revuelto!!, que la sangría se volatiliza antes de que cuentes hasta tres, que el jamón serrano no da tiempo  llevarlo a la mesa, que hay infinitos juegos de cartas… que dormir poco no te afecta porque al día siguiente te levantas con un millón de ganas de vivir nuevas experiencias… En definitiva, aprendes…  Y no solo el idioma común que se utilice, sino lecciones de vida que te marcarán para siempre…

 Por: Marisa González






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